Este centro forma parte de la macro-illa sanitaria del Hospital del Mar de Barcelona, un espacio que integra atención sanitaria, docencia e investigación médica. El principal reto del proyecto es adaptarse a una ubicación rodeada de edificios singulares de distintas épocas, con los que no compite en altura, sino que dialoga formalmente con el entorno urbano consolidado.
Con su forma elíptica, el edificio consigue integrar unas dimensiones considerables en este emplazamiento particular. El perfil arquitectónico desciende hacia el mar para adaptarse al frente marítimo y generar una transición armoniosa con las construcciones vecinas.
La fachada de madera, que sobresale hasta siete metros del suelo en todo el perímetro, aporta ligereza a un volumen de gran escala. Además, el vaciado central del edificio permite enmarcar visuales, regular la luz solar y proyectar una imagen de transparencia y ligereza.
Este proyecto se convierte en un referente de arquitectura contemporánea y sostenible en Barcelona, combinando innovación, respeto por el contexto urbano y bienestar para sus usuarios.
57.866 m2
2012





