Estamos orgullosos de aportar en la construcción de la ciudad. A pesar de trabajar internacionalmente, tanto en el resto de Europa como en Asia, África y América, Barcelona sigue siendo la sede central de la empresa. El carácter mediterráneo de la ciudad, su creatividad al enfrentar las transformaciones urbanas y una reconocida arquitectura nacida de estas premisas, han forjado también el diseño hospitalario de Pinearq.
En Pinearq, la gestión de la calidad, del medio ambiente y de la prevención de riesgos se integran en un solo sistema que consigue la optimización y minimización de tiempo y recursos, mejoras en la gestión, e implica la satisfacción de trabajadores, proveedores y clientes.
La sostenibilidad económica de los proyectos es fundamental en Pinearq. Por eso, nos centramos en un trabajo colaborativo de arquitectura sostenible, apoyados en programas avanzados de diseño; damos servicios de consultoría especializada para definir estrategias de negocio en el mundo de la salud; supervisamos obras de construcción de dimensiones diversas; diseñamos el ambiente y la señalización de espacios de arquitectura sanitaria; y colaboramos en el desarrollo de instalaciones de primera clase para el bienestar de los usuarios.
De los años de práctica, las investigaciones y la participación en docencia, hemos definido los principios que respetamos al desarrollar cualquier proyecto que, aunque se trata de fundamentos básicos que parecen evidentes, su aplicación resulta compleja en edificios públicos de altas prestaciones:
El trabajo de Pinearq ha sido ampliamente premiado, publicado y exhibido. Algunos de los premios recibidos son:
El prestigio del estudio se debe a su fundador, a los diversos profesionales que trabajan y han trabajado aquí, pero también a la ciudad, Barcelona. Pinearq es un referente internacional en el diseño de arquitecturas hospitalarias que se proyecta desde y con la ciudad.
El arquitecto Albert de Pineda fundó Pinearq en 1997 con la idea de aplicar los conocimientos adquiridos en el sector público en el privado. Albert fue arquitecto municipal del Ayuntamiento de Barcelona entre 1978 y 1984 y fue director de proyectos en el Institut d’Assistència Sanitària de la Generalitat de Catalunya desde entonces hasta la constitución de la empresa.
En 1998, la arquitecta técnica Inma Casado se vincula al despacho y contribuye a establecer un servicio integrado de arquitectura y gestión de la construcción. Así, desde el inicio, Pinearq plantea un trabajo colaborativo, de calidad y con agilidad en las propuestas.
Aunque el personal del estudio se amplía y renueva constantemente, los directores de proyectos empezaron a trabajar en el despacho desde que estudiaban la carrera. Por eso estamos orgullosos de contar con un equipo consolidado, diverso y polifacético, capaz de diseñar desde un aparcamiento hasta un laboratorio de última generación. Aunque el 80% del equipo está formado por arquitectos y arquitectos técnicos, contamos con otros profesionales que nos permiten dar una respuesta transdisciplinar a cada actividad de nuestros proyectos: diseñador industrial, economista, matemático y diseñadora textil
Desde el inicio del estudio, Pinearq ha producido una arquitectura innovadora, práctica, elegante y sostenible. El objetivo principal es dar una solución creativa a nuestros clientes con la flexibilidad, la modularidad y la naturaleza como principios básicos de diseño. Nos definimos como un estudio con tres vertientes: la elaboración de proyectos de diseño y construcción; la investigación de materiales y formas de construcción prefabricada para edificios singulares; y la docencia para transmitir nuestro conocimiento y expertise.
La digitalización ha sido un elemento clave en el desarrollo de la empresa. La introducción de la metodología BIM (Building Information Modeling), hace ya 10 años, ha permitido el crecimiento y la coordinación de equipos, tanto en proyectos en Barcelona como en otras ciudades del mundo. Además, ha permitido la colaboración multidisciplinar con otros equipos internacionales y con las diferentes asociaciones que hemos realizado con ingenieros y arquitectos locales.
La oficina está pensada para una dinámica de trabajo colectivo: un solo espacio en el que todos accedemos y estamos accesibles a todos. Seguimos convencidos de que es el secreto de la innovación y de la experiencia. Es la manera de exponernos al trabajo de los demás y de compartir conocimientos. Creemos, todavía, en cross-pollination: el intercambio de ideas forma equipos fuertes y transforma el ambiente laboral. Además, se fomenta y mantiene una actitud de aprendizaje continuo. Cada viernes, en los Divendres de sessió, compartimos y discutimos sobre proyectos en curso, concursos ganados y perdidos, actualizaciones sobre materiales y procesos circulares, e invitamos a amigos y colaboradores externos a explicar retos y decisiones críticas en sus proyectos de arquitectura, urbanismo y paisajismo.