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Arquitectura Centros de Investigación

Investigar es un proceso tan individual como de equipo. Investigar es tanto comunicar resultados como compartir procesos.

Investigar requiere espacios de trabajo cerrado pero también espacios de comunicación concertada y espontánea. Investigar es un procedimiento cambiante que necesita espacios flexibles y sin jerarquía, que permitan acomodar diferentes procesos.

Construcción de Espacios para Investigación

Un centro de investigación, entonces, debe ser un lugar para la exploración, un lugar de encuentro, de relación y de comunicación entre los investigadores. Un edificio de investigación debe apoyar a la comunidad científica más que proporcionarle un espacio. Así que el edificio de un centro de investigación debe ser una estructura flexible que posibilite la labor de distintos grupos de trabajo y que, al mismo tiempo, favorezca la interacción entre varios grupos de investigación. Estas interrelaciones deben facilitarse desde el diseño de la infraestructura, en cada uno de los espacios del edificio: no solo en los de investigación sino en vestíbulos, patios, circulaciones, terrazas o restaurantes.

Flexibilidad y Adaptación

Las funciones de un edificio científico son cambiantes, así que la adaptación es fundamental: la espacial, técnica, de organización o de imagen. Debe existir una flexibilidad permanente en todos los espacios para que permitan diferentes grados de funcionalidad. Como en los hospitales y en las residencias sanitarias, los laboratorios deben partir de programas funcionales flexibles para que, luego, los espacios arquitectónicos puedan ser transformables.

Las dimensiones y las relaciones entre los espacios permiten esas modificaciones. Un buen centro de investigación debe tener unas dimensiones críticas para que el potencial de funcionamiento pueda ser excelente. Asimismo, en este sentido se hace fundamental la claridad en la estructura y en la posición de las instalaciones.

Deben crearse espacios muy flexibles y muy sofisticados desde lo ambiental y energético. Los laboratorios deben ser espacios seguros, modernos y funcionales, adaptados a las funciones y producciones que se esperan realizar, y con expectativas de crecimiento y transformación. Se deben optimizar los costes, los tiempos y los recursos humanos desde el mismo diseño arquitectónico.

El diseño y la ejecución de este tipo de proyectos arquitectónicos requieren de un trabajo multidisciplinar que reconozca los diferentes elementos espaciales y las diversas variables tecnológicas. Es importante observar y comprender los marcos legales y normativos locales para un adecuado diseño de este tipo de infraestructuras, conocer los rápidos avances de las ciencias de la salud, investigar en materiales y formas de construcción prefabricada. El diseño de este tipo de equipamientos exige la investigación constante y la evolución del conocimiento desde la fase de diseño, de manera que se puedan implementar soluciones válidas y sostenibles en un ámbito con retos constantes.

El diseño de este tipo de edificio exige la implicación de diversas profesiones y entidades, desde administradores, ingenieros de mantenimiento, equipos de control de calidad y de certificaciones, hasta los propios usuarios finales. Por esto, en Pinearq se ha implementado una metodología de trabajo que permita la colaboración de las partes, con la intención final de tener en cuenta todas las necesidades, simplificar el proceso y evitar confusiones.

Los edificios especializados en investigación suelen ser centros de alto impacto ambiental y estético en los lugares donde se localizan. Por eso, la contextualización del edificio con el entorno es fundamental para reducir el impacto. El equilibrio entre las necesidades planteadas por los actores implicados en el diseño permitirá concretar un proyecto que cumpla con las expectativas del cliente, de los usuarios futuros y de la ciudad en la que se emplaza.

Buscamos edificios de alta calidad arquitectónica que hagan ciudad, que participen en la consolidación del tejido urbano y paisajístico. Igualmente, la forma y los materiales de los edificios de investigación deben dar la sensación de comunidad, adecuarse al entorno y fomentar las relaciones con las actividades del contexto.